Acta de la asamblea 19-6-2015

Acta 19-6-2015

  • Adorno perimetral
    • Desde el poste en frente del olivo hasta la equina
    • 40cm alto, 20 enterrados
    • 40cm entre palo y poste
    • para acabar el sábado 27 durante la jornada de trabajo
  • Cemento en el espacio
    • El mínimo posible
    • Quitamos el cemento alrededor del limonero
    • Usar para el borde para reparaciones
  • Proyectos para el futuro
    • Rampa para entrar seguramente desde el lado con el “escalón” de cemento
    • Toldo de plástico tejido
      • 45×23 13 euros
      • 45×27 20 euros
    • Pintar el bancal que queda
    • Sillas de pallets
  • Se habló de poner un buzón de sugerencias
  • Pintar nuestro info de contacto en la pizarra con boli indeleble (Marta)

Próximos eventos:

25 de Julio, 10:30h Visita de niños. Serán 25 niños de 3 años, así que se pide ayuda! Contacto principal: Sara

27 de Julio, 11h+ Jornada de trabajo intensivo

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Recibiendo la primavera: primera jornada de trabajo del 2015

Qué día más maravilloso para empezar con las tareas de la primavera! Y tantos voluntarios nuevos. Con el diseño de Augusto, Vicente y Diego damos una vida nueva a la pared; terminamos con el baúl gigante hecho con palets reciclados; tejimos entre muchos para adelantar con el toldo tejido de bolsas plásticas pensado para darnos sombra en el verano; plantamos calabazas, calabacines y un melón en la “montaña” arenosa en el rincón…y más! Mucho progreso y muchas ganas para seguir con este iniciativo comunitario tan bonito.

Crónica de una vuelta anunciada

Es posible que durante estos días, en alguno de vuestros paseos por el barrio, hayáis visto cómo el solar del Pasillo Verde ha ido modificando su forma. Sí, vecin@s, ¡la primavera ha llegado a la Arganzuela! Tras varias asambleas, preparativos y amparados por un papel donde dice que la asociación de La Revoltosa ya es una realidad nos hemos decidido a recuperar el huerto urbano que tanto anhelábamos, para uso y disfrute de tod@s.

Hace un par de semanas, el sábado por la mañana, tocó el trabajo más arduo: la construcción de los bancales. Armados con azadas y palas, l@s vecin@s más fortachon@s se dejaron el lomo bajo este intenso sol de abril dibujando las dimensiones de las estructuras, cavando y removiendo la tierra que nos dejó el Ayuntamiento, trayendo las maderas que constituyen los bancales y rellenándolas con tierra más apropiada para el cultivo.

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Cuando todo estuvo en su sitio lo pintamos con cal para que quedara blanco y de esta forma reflejara la luz solar. Todo esto acompañado con un aperitivo de mandarinas y… la primera cosecha de La Revoltosa: ¡rabanitos! ¡Redondos y rosados, escondidos bajo sus hojas! No sabemos con certeza con qué habrán sido aderezados pero la verdad es que están muy buenos y un poquito picantes, ¡una delicia incluso para l@s más escéptic@s! Todo un orgullo =)

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El martes siguiente por la tarde llegó el turno de una fase menos agotadora pero igual de importante: la de plantación. Con la ayuda de un camión conseguimos el volumen de tierra que necesitábamos y fuimos repartiéndola entre los bancales. Un@s nuev@s hortelan@s entusiasmad@s se encargaron de ir llenando cubos y vaciarlos en sus respectivos lugares. Después de esto ya teníamos todo lo necesario para plantar los brotes de los semilleros y las plantas que habíamos sido capaces de reunir. Ahora en el huerto crecen más rabanitos, cebollas, tomates, calabacines, acelgas, lechugas y rúcula… ¡de momento!

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Gracias a tod@s l@s que se asomaron, participaron o se acercaron a mostrarnos su apoyo y sus ganas de tener un barrio más verde y más amable. Esperamos poder seguir viendo cómo crecen nuestras ilusiones.

¡Os animamos a pasaros a regar algún día! Seguiremos informando.

Acta de la primera asemblea

¡Consenso! Qué bonita palabra.

Después de una hora de trabajo hoy, Bruno sugirió que tuvieramos una mini asamblea para hablar de nuestros planes para el futuro del proyecto. Es fácil decirle “oye, estamos limpiando el espacio. Coge un rastrillo. “Pero es algo completamente diferente que un grupo de 10 personas se pongan de acuerdo sobre lo que debe ser un espacio vacío lleno de posibilidades.

Quizás lo más importante, en primer lugar pusimos de acuerdo sobre los objetivos generales. Por encima de todo, esto va a ser un espacio para el aprendizaje, para trabajar con las manos y para construir comunidad. Aunque queremos aprender cómo producir alimentos de una manera sostenible, también reconocimos que es probable que ninguno de nosotros vaya a alimentarse en abundancia de esta parcela. Como Tomás dijo, “Si el sin techo en el parque quiere coger una manzana, es suya. Si una vecina quiere usar un poco de albahaca, es para ella. Si al final de una temporada no tenemos sobras, yo lo llamaría un éxito “.

Para el propio solar, ahora estamos imaginando un espacio común y abierto en el centro que se puede utilizar para reuniones / talleres / juegos / lo que sea. También queremos construir una “alambrada comestible” de árboles frutales resistentes y arbustos de bayas a lo largo de las dos partes expuestas del espacio, con lo que “reparar” la valla dañada mediante una alambrada biológica que produce comida. En el interior, vamos a empezar por la construcción de un cubo de compostaje y 4-8 bancales vegetales. Vamos a tener que recuperar el suelo, especialmente para la alambrada comestible y las bancales de hortalizas, y por eso vamos a cubrir la tierra expuesta con cartón y paja para guardar de la humedad y impulsar el crecimiento de microorganismos esenciales para sostener la vida de la planta. (Piense en ello de esta manera: sabes que cuando levantas una piedra ves todos los bichitos arrastrándose en el espacio donde estaban ocultos bajo la roca? Esto es el efecto que estamos tratando de imitar.)

También vamos a probar una bancal de siembra experimental que no usa la tierra del solar. La desventaja de este diseño es que no interactúa ni regenera el suelo existente. Por otro lado, es un diseño extremadamente eficiente de ahorro de agua y una vez construido, podemos comenzar a plantar inmediatamente.

Durante nuestra reunión del grupo, Bruno se ofreció a crear una página wiki y desarrollar la propuesta que tendremos que presentar al ayuntamiento con el fin de obtener el permiso para utilizar el espacio. (Parece absurdo, ¿no? Ellos derriban las viviendas, abandonan el espacio por unos 13 años, y luego tenemos que pedirles permiso para recuperarse y probablemente pagar por los tramites? Ridículo.) Sara y Sarah actuarán como tesoreras y crearán un fondo de recursos comunes para que podamos compartir el costo de comprar nuevas semillas, herramientas, o lo que sea que no podemos encontrar de forma gratuita.

Y, por el último, nuestra tarea colectiva es encontrar un nuevo nombre para el espacio. ¡Adelante!